PERÚ: ELECCION PRESIDENCIAL, DEJA UN PAIS DIVIDIDO Y UNA DEMOCRACIA POR RECUPERAR
Last updated on junio 26th, 2026 at 01:49 pm

Conforme pasan los días, la incertidumbre de los resultados sobre la elección presidencial en el Peru está por definirse en forma; sin embargo, todo hace prevenir que ya habría una triunfadora. Sería la candidata Keiko Fujimori de Fuerza Popular, quien por un ligero margen de diferencia ganaría a su contendor Roberto Sánchez de Juntos por el Perú. Esta elección, ha sido una de las más competitivas, desde un empate estadístico, según los resultados de “boca de urna” y el conteo rápido, a una victoria ajustada.
Campañas y Debates de confrontación
Los candidatos llegaron a esta justa electoral luego de ser las dos primeras minorías con el 30% que alcanzaron los resultados en la primera vuelta. Ambas agrupaciones, por sus diferencias ideológicas, tuvieron una campaña de confrontación. Por un lado, Keiko que representa a la derecha, ofreció la fuerza y el orden, además de las obras sociales, para gobernar según su padre el expresidente Alberto Fujimori; y, por el otro lado, Roberto Sánchez, representante de la izquierda, con un programa que modero antes de las elecciones y que intenta reivindicar al expresidente Pedro Castillo.
Confrontación, que también se evidencio en los debates entre los equipos técnicos y ambos candidatos, donde presentaron sus propuestas a los principales problemas económicos y sociales del país; así mismo, en los mítines de cierre de campaña.
Resultados Preliminares y proclamación del ganador
Esta elección presidencial se convirtió en una de las más reñidas de la historia reciente en el Peru. Al momento de la redacción, con más del 99,627% de las actas contabilizadas, Fujimori mantiene una ventaja mínima con el 50,113% de los votos, frente al 49,887% de Sánchez. La diferencia entre ambos candidatos es más de 40 mil votos, que va definiendo los resultados finales.
Aún faltan contabilizar algunos votos de las actas impugnadas u observadas, que según la ONPE en su mayoría son de Lima; las mismas que serán revisadas y resueltas, antes del cómputo definitivo, por los respectivos Jurados Electorales Especiales (JEE). Según el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), los resultados y la proclamación del ganador se realizará en las primeras semanas de Julio.
Una vez más. estos resultados dejan a un país dividido, Fujimori obtuvo mejores resultados en la capital del país, Lima, en la costa urbana y entre los peruanos residentes en el extranjero; mientras Sánchez logro amplio respaldo en las regiones andinas y rurales del país. Además, la desconfianza a ambos candidatos que se manifestó en el 5% de votos blancos y nulos y el 25% de ausentismo electoral, es decir 3 de cada 10 electores no apoyaron a ningún candidato.
Reacción de los Lideres y manifestación de los observadores
A diferencia del 2021, tras conocerse el resultado del conteo rápido, donde no le era favorable, Fujimori en esta oportunidad actuó con calma y prudencia señalando que “Sería irresponsable definir el resultado en base a una muestra como lo es el conteo rápido que usa aproximadamente mil actas de 99 mil a nivel nacional”. Actitud que se ha mantenido conforme avanza los resultados oficiales. Asegurando que respetará los resultados finales e instando a Roberto Sánchez a hacer lo mismo.
Por otro lado, Sánchez, después del conteo rápido manifestó su satisfacción por los resultados y se autoproclamo como ganador de la contienda. Sin embargo, conforme avanzaban los cómputos y los resultados le eran adversos, solicito el recuento de votos de algunos lugares y, a través de sus representantes, expresaron su disconformidad y la existencia de fraude en las elecciones.
A pesar de haber existido algunas irregularidades en el proceso, como las denuncias de cédulas de votación con presuntas marcas previas, que fueron rápidamente intervenidas por las autoridades electorales y la detención de algunos miembros de mesa y personeros en distintos locales de sufragio, la jornada se realizó con normalidad. Los principales observadores nacionales e internacionales, como. Transparencia, la OEA y la Union Europea (UE) destacaron la conformidad del proceso y la falta de evidencias de un fraude electoral.
Panorama futuro para el país
Estando pendiente los resultados oficiales, según el avance de los últimos cómputos, todo hace prever que la ganadora seria Keiko Fujimori. Futuro gobierno que enfrentara grandes desafíos en un contexto de profunda polarización política y social en el país y que, según los resultados ajustados, podría dificultar la reconstrucción de la democracia y la búsqueda de consensos nacionales.
Si Keiko ha ofrecido seguir el ejemplo de su padre, sería bueno saber si será como los primeros cinco años donde se estabilizo la economía, siguiendo las recetas que propuso su contendor Vargas Llosa, y enfrento al terrorismo; o, será como los últimos cinco años donde dio un golpe de estado, modifico la Constitución, se reeligió y termino controlando los poderes del estado y los medios de comunicación, para imponer su poder y proteger sus actos de corrupción. Que luego de develarse tuvo que huir a Japón.
Esperemos que su eslogan de campana: fuerza y orden, sean cumplidas pensando en el bien común. Fuerza para luchar contra la inseguridad ciudadana y derogar todas las leyes aprobadas por el Congreso, que tuvo injerencias desde la sombra, modificando la constitución y protegiendo las acciones criminales y la impunidad, como el archivo de las investigaciones por más de 50 muertos ocurridos en la gestión de la expresidenta Dina Boluarte.
Así mismo, orden para garantizar la independencia de los otros poderes o instituciones del estado, como el Tribunal Constitucional, la Fiscalía, la Junta Nacional de Justicia, la Defensoría del Pueblo y las Universidades, que hoy son manejados por integrantes designados por la mayoría del Congreso. Igualmente, garantizar la independencia del Poder Judicial y evitar que el Congreso, aun en funciones, tenga iniciativa de gastos, autorizado por el Tribunal Constitucional, a pesar de que la Constitución prohíbe. Situación que ha generado un déficit fiscal.
En conclusión, el principal reto de una eventual presidencia de Keiko Fujimori no sería únicamente ganar la elección, sino gobernar un país dividido, atendiendo la demanda de las regiones; recuperando la confianza ciudadana, actuando por el bien común; y, demostrando capacidad para ofrecer resultados en seguridad, economía y lucha contra la corrupción. El éxito de su gestión dependerá en gran medida de su capacidad para construir consensos y fortalecer las instituciones democráticas, para recuperar la gobernabilidad y la estabilidad política en el Peru,

