OCTUBRE PERUANO EN ARIZONA: FE, MÚSICA E IDENTIDAD
Last updated on noviembre 3rd, 2026 at 02:24 am

Durante el mes de octubre, la comunidad peruana residente en Arizona se vistió de morado para renovar su fe en una de las expresiones religiosas más representativas del Perú: la veneración al Señor de los Milagros. Asimismo, recordó el Día de la Canción Criolla, una celebración musical cuyas melodías y letras evocan la identidad cultural, la memoria colectiva y los lazos de unión entre los peruanos.
Ambas tradiciones han trascendido las fronteras nacionales y se han convertido en expresiones de identidad que congregan a la diáspora peruana en distintas partes del mundo. Arizona, en Estados Unidos, no es la excepción. Aquí, la fe, la música y las costumbres del Perú encuentran espacios para renovarse, transmitirse a las nuevas generaciones y compartirse con personas de otras culturas.
La fe que une a los peruanos
La celebración central en honor al Señor de los Milagros se llevó a cabo el sábado 24 de octubre en la parroquia Santa Margarita, ubicada en la ciudad de Tempe. La ceremonia litúrgica fue presidida por monseñor Eduardo Nevares, obispo auxiliar de la Diócesis de Phoenix, acompañado por el reverendo José Ballesteros, administrador de dicha parroquia.

Durante su homilía, monseñor Nevares destacó la profunda devoción de la comunidad peruana a la sagrada imagen e invitó a los presentes a vivir su fe cada día, siguiendo el ejemplo de amor y unidad que Jesús nos dejó en la cruz. Asimismo, expresó su afecto por el Perú, país que ha tenido la oportunidad de visitar en años anteriores. Recordó especialmente su experiencia en Cusco y Machu Picchu, así como su paso por Chiclayo, ciudad vinculada a la trayectoria pastoral del papa León XIV, quien fue su obispo. También elogió la gastronomía peruana, en particular el ceviche.
Al término de la celebración eucarística, los fieles acompañaron en procesión a la sagrada imagen, llevada en andas por integrantes de la hermandad y, durante algunos tramos del recorrido, por otros asistentes. La procesión, realizada alrededor de la parroquia, estuvo acompañada por las hermanas sahumadoras y los devotos, quienes participaron con orden y recogimiento mediante oraciones y cánticos, entre ellos el tradicional himno al Señor de los Milagros.
Durante el recorrido, la imagen recibió homenajes de Miguel Ramírez Moscoso, cónsul general del Perú en Phoenix, y del cónsul adjunto, así como de representantes de la Asociación de Peruanos en Arizona (ASPEAZ) y del Consejo de Consulta de los peruanos residentes en esta jurisdicción consular. También se sumó nuestra compatriota Rosa Gamarra, representante de la organización internacional Human Rights and Legal Help Center. La jornada incluyó presentaciones de grupos artísticos que ofrecieron danzas tradicionales del Perú y México, con coloridas vestimentas que aportaron un ambiente festivo y multicultural a la celebración.

Los representantes del Consejo de Consulta, integrado por Cinthia Estela, Cristofer Pereira y Mireya Marchena, expresaron su agradecimiento «de corazón a los organizadores y a cada persona que, con tanta fe, entrega y generosidad, hizo posible este encuentro». Asimismo, destacaron la alegría de ver reunida a la comunidad peruana, cuyos integrantes llegaron desde distintos lugares del estado, especialmente de Tucson, para compartir sus tradiciones, elevar sus oraciones y pedir paz y bienestar para sus familias.
Por su parte, la ASPEAZ, presidida por nuestra compatriota Elizabeth Sánchez, hizo llegar un mensaje de reconocimiento a la hermandad del Señor de los Milagros por su fe, trabajo y dedicación, valores que contribuyen a mantener viva esta significativa expresión de religiosidad peruana en el exterior.
La celebración continuó en un ambiente de confraternidad, con una muestra de la gastronomía peruana ofrecida por restaurantes y emprendedores locales. Los asistentes disfrutaron de platos y dulces tradicionales, como anticuchos, papa rellena, pan con chicharrón, seco de cordero, picarones, arroz con leche y turrón de Doña Pepa, entre otras especialidades que evocan los sabores de nuestra tierra.
La música también tuvo un lugar destacado. El grupo Guitarras Latinas, dirigido por Ken Osorio, interpretó un repertorio de música tradicional peruana, incluidos valses y boleros, que acompañaron el encuentro y despertaron recuerdos y emociones entre los asistentes.
La jornada se convirtió así en una noche de confraternidad peruana. Los representantes de la hermandad del Señor de los Milagros agradecieron la presencia, la fe y el apoyo de los participantes, destacando el significado de mantener viva una tradición que une a los peruanos como una gran familia, aun cuando se encuentran lejos de su país de origen.
La música criolla como expresión de identidad nacional
Aunque el Día de la Canción Criolla se celebra cada 31 de octubre, en Arizona la música peruana fue protagonista durante varias jornadas del mes. Uno de los acontecimientos más destacados fue la presentación de dos reconocidas intérpretes peruanas de proyección internacional: Eva Ayllón y Daniela Darcourt, quienes, acompañadas por su respectiva agrupación musical, ofrecieron un espectáculo el 17 de octubre en Phoenix en el Herverger Theater Center.

La velada, celebrada en un ambiente de gala, reunió a numerosos compatriotas y asistentes de otras nacionalidades que colmaron el teatro para disfrutar de un repertorio que puso en valor la riqueza y vigencia de la música peruana. Las interpretaciones, cargadas de sentimiento y tradición, evocaron recuerdos del Perú y reafirmaron el poder de la música como vínculo entre quienes viven en el extranjero y su cultura de origen.
Paty Sotomayor, natural de Lima, quien asistió al espectáculo junto con su madre, lo describió como “una experiencia maravillosa e inolvidable”. Según expresó, “los asistentes vibraron de alegría y acompañaron las canciones al unísono, fue una noche que nos transportó emocionalmente al Perú”.
Por su parte, Franklin Jáuregui, responsable del evento en Phoenix, señaló que Eva Ayllón se presentaba por quinta vez en la ciudad. Sin embargo, destacó que esta edición tuvo un significado especial: «fue uno de esos eventos que quedan en la memoria popular. El público cantó, bailó, lloró y se emocionó al máximo. Las artistas también se contagiaron de ese entusiasmo y se fueron felices», comentó con satisfacción.
La celebración de la música criolla se extendió a otras localidades del estado. En Tucson, el 17 de octubre se desarrolló una actividad cultural y benéfica que coincidió con la prestación de servicios consulares itinerantes ofrecidos por el Consulado General del Perú en Phoenix. Estas iniciativas contribuyeron a acercar a los compatriotas, fortalecer sus vínculos comunitarios y promover las manifestaciones culturales peruanas.
Asimismo, durante los dos últimos días de octubre, diversos restaurantes peruanos abrieron sus puertas a agrupaciones musicales locales, entre ellas De Cajón y Los Infante. Esta última, acompañada por su primer guitarrista Jorge Infante, quien viajo desde distrito limeño del Rímac, una de las cunas del criollismo. Ellos ofrecieron al público una combinación de música, gastronomía y nostalgia, en la que los sabores y sonidos del Perú se convirtieron en protagonistas.
Tradiciones que mantienen viva la peruanidad
Las celebraciones de octubre en Arizona demostraron que la fe y la música son mucho más que expresiones religiosas o culturales: constituyen puentes que conectan a los peruanos con su historia, sus raíces y su identidad nacional. Por un lado, la devoción al Señor de los Milagros, reafirmo los valores espirituales y comunitarios que acompañan a numerosas familias peruanas; y, por otro, la música criolla, mantuvo viva la memoria colectiva y evoco los afectos, las costumbres y las experiencias compartidas en el Perú.
En este esfuerzo, las organizaciones religiosas, sociales y culturales, los restaurantes, los artistas y, especialmente, las familias y los compatriotas desempeñan un papel fundamental. Su participación demuestra que la identidad peruana no se pierde con la distancia; por el contrario, se renueva mediante el encuentro, la solidaridad y la transmisión de las tradiciones a las nuevas generaciones.
Así, a miles de kilómetros del Perú, octubre volvió a convertirse en un mes de profunda significación para la comunidad peruana de Arizona. Un mes en el que la fe, la música y la gastronomía se entrelazaron para celebrar la peruanidad, fortalecer los lazos de unidad y hermandad; así como compartir con la sociedad estadounidense y otras comunidades la riqueza de una cultura que permanece viva más allá de sus fronteras.





