Un símbolo de la fe peruana: la Basílica Catedral de Chiclayo vuelve a recibir a los fieles
Last updated on julio 15th, 2026 at 12:58 pm

Algo cambió en Chiclayo- Perú desde que su obispo Robert Prevost fue designado como Papá León XIV, un pastor recordado por su humildad, solidaridad y cercanía a su Diócesis.
Los chiclayanos aún lo recuerdan en el púlpito de la Iglesia Santa María Catedral oficiando la misa de los domingos y fiestas de guardar.
La Basílica Catedral, una infraestructura neoclasica de 1,869 , es ahora el símbolo de fe, resilencia y esperanza de una feligresía que espera el retorno de su pastor.
Este espacio, afectado por la humedad, el salitre y la corrosión del tiempo reabrió sus puertas, remozado y embellecido, con nuevos bríos y esperando que el ex obispo Robert Prevost pueda dar un «balconazo», en su esperada visita programada para noviembre del presente año.
El Gobierno Regional de Lambayeque invirtió 2.5 millones de soles, en la remodelación en este monumento considerado Patrimonio Cultural de la Nación.
Los chiclayanos se vistieron de fiesta y con el repique de campanadas, tal igual como se anunció la elección de su exobispo como Sumo Pontífice, se comunicó su reapertura tras permanecer durante 90 días cerrado al público por remodelación.

Fue escogido el Día del Papa, 29 de junio, para tal acontecimiento.
«Hoy no celebramos solo la apertura de una infraestructura, celebramos nuestra fe hecha realidad y nuestra esperanza plasmada en cosas concretas», enfatizó el gobernador de Lambayeque.
Este monumento es un lugar clave en la denominada «Ruta del Papa» que abarca varios departamentos del Perú donde Prevost, nacionalizado peruano ejercicio su labor pastoral.

La intervención incluyó control de humedad; restauración y pintura de una superficie de 7,174.38 m² respetando la paleta de colores histórica; mejora de pisos y atrio con reemplazo de losetas deterioradas por réplicas originales en el interior (1,652.69 m²); y limpieza biológica del adoquinado en los atrios exteriores.
De igual modo, se trabajó en la conservación de 20 cuadros religiosos y 8 esculturas de santos; además de mantenimiento general de elementos de madera, estructuras metálicas perimetrales; e impermeabilización de techos para proteger el recinto ante eventuales lluvias.

La renovada Iglesia de Dios luce ahora imponente, elegante y hermosa, recordándonos que fue inspiración de poetas y artistas quienes la llamaron «Paisana» primeriza, por su majestuosidad e imponencia en el parque principal de Chiclayo cuya población no supera aún ese histórico saludo que le envío Prevost hace un año: «A mi querida Diócesis de Chiclayo en el Perú, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo, ha compartido su fe y ha dado tanto para seguir siendo una iglesia fiel de Jesucristo».


